El término “leucemia” se utiliza para denominar los tipos de cáncer que afectan a los glóbulos blancos (también llamados leucocitos). Cuando un niño padece leucemia, la médula ósea produce grandes cantidades de glóbulos blancos anormales. Estos glóbulos blancos se acumulan en la médula e inundan el flujo sanguíneo, pero no pueden cumplir adecuadamente la función de proteger al cuerpo contra enfermedades puesto que son defectuosas.
A medida que la leucemia avanza, el cáncer interfiere en la producción de otros tipos de células sanguíneas, incluidos los glóbulos rojos y las plaquetas. Como resultado de esto, aparece la anemia (bajo recuento de glóbulos rojos) y los problemas con hemorragias, además de un mayor riesgo de contraer infecciones debido a las anomalías de los glóbulos blancos.
La psicología de los colores nos dice que éstos tienen un efecto sobre el ánimo de las personas, por tanto, es necesario saber la influencia que puede ejercer sobre nuestros niños. La percepción de los colores varía según la edad, al nacer el bebé no distingue todos los colores, su visión aún está inmadura, al principio, distinguirá los colores contraste negro y blanco, luego le llamará más la atención el color rojo.
Por ello es mejor adornar el cuarto de bebé usando tonos suaves en vez de colores primarios brillantes ya que pueden sobreestimularlo y abrumarlo. Luego del tercer mes, empiezan a distinguir colores más brillante y alegres. Además del rojo, pueden distinguir el azul, amarillo y verde, en esta etapa aún no son afectados por las influencias culturales del color.
Es en la edad pre-escolar donde el color influye de otro modo, el niño ya tiene colores preferidos, por tanto hay que respetar sus intereses, y proponerle diversas opciones en función a los efectos que pueden producir sobre su estado de ánimo.
Una intoxicación alimentaria es la manifestación clínica de toxicidad (intoxicación) consecuente a la exposición a sustancias tóxicas vehiculizadas por los alimentos tanto sólidos como líquidos. La intoxicación ocurre tras la ingestión de alimentos que están contaminados con sustancias orgánicas o inorgánicas perjudiciales para el organismo, tales como: venenos, toxinas, agentes biológicos patógenos, metales pesados, etc.
La mayoría de los casos de intoxicaciones alimentarias son en realidad toxoinfecciones alimentarias, provocadas por bacterias patógenas, virus, priones o parásitos y/o sus productos metabólicos. Estas contaminaciones suelen surgir por manipulaciones, preparación o conservación inadecuadas de los alimentos. Unas buenas prácticas higiénicas antes, durante y tras la preparación de los alimentos pueden reducir las posibilidades de sufrir una intoxicación.
Al bebé le encanta explorar el espacio en que vive y el gateo le permitirá ir más allá del mundo que conocía hasta el momento por sus propios medios. La mayoría de los bebés gatean antes de caminar pero para lograrlo primero deberá aprender a controlar su equilibrio, a coordinar su manos y pies y a fortalecer los músculos de sus piernas que luego le permitirán caminar.
La importancia del gateo va mucho más allá de una simple mejora en la movilidad del bebé. Su conexión con el desarrollo físico e intelectual del pequeño lo convierten en un factor clave que implicará y marcará el desarrollo de sus aprendizajes escolares y extraescolares, entre otras muchas cosas. Vamos a poner un ejemplo fruto de las investigaciones que Glenn Doman y sus colaboradores llevan a cabo con los bebés: los bebés de cierta tribu del Amazonas, al no poder gatear por el suelo (serpientes venenosas, insectos y cientos de depredadores lo hacen muy peligroso) desarrollan un sentido de la visión a larga distancia (focalizan más o menos a unos 15 metros), pero no son capaces de hacerlo a distancias cortas (30-40 cm) por lo que su capacidad de aprendizaje puede verse resentida. La visión de puntos cercanos se desarrolla materialmente cuando el niño se arrastra y gatea, y es la distancia a la que, un poco más tarde, el niño leerá y escribirá. Por eso es tan importante el gateo, porque permite la convergencia ocular de corta distancia, aspecto fundamental en el correcto aprendizaje de nuestros hijos.
El biberón o mamadera (como suelen llamarlo en algunas zonas) es un recipiente que se utiliza para dar leche, agua y demás líquidos a los bebés o niños, que por su nivel de desarrollo psicomotor no puedan beber en un vaso.
Los hay de diferentes volúmenes (de 100 mls., de 250 mls., etc.). El biberón se compone de un tubo (actualmente de plástico), y de una tapadera sellable herméticamente provista de una tetina flexible adaptable a la boca del infante, y que tiene un agujero pequeño por cual el niño bebe, absorbiendo el líquido.
La salud oral debe ser un trabajo conjunto entre padres e hijos bajo el control de su pediatra y dentista, poniendo especial énfasis en la prevención de los problemas dentales, siendo los padres quienes deben hacerse responsables de la higiene oral hasta los 6 o 7 años de edad.
Se debe tener en cuenta los problemas asociados al uso del chupete y a la succión del pulgar, la lactancia prolongada y excesiva, el uso de protectores bucales durante las actividades deportivas y las ventajas del suplemento adecuado de flúor.
El rol del pediatra es la de mantener una óptima salud oral debiendo evaluar en forma periódica la cavidad oral, educar a los padres sobre lo importante del lavado de dientes y el derivar en forma oportuna al dentista.
Si usted es una mujer embarazada y está experimentando los síntomas propios del embarazo, probablemente el papá del bebé también experimentará síntomas similares a los suyos. Muchos hombres experimentan aumento de peso, vómitos, náuseas, cambios en el apetito, constipación, calambres, dolor abdominal, antojos por ciertas comidas o bebidas y otros síntomas similares a los que su pareja vaya experimentando durante el transcurso del embarazo.
Esta condición tan particular es conocida como Síndrome de Couvade, y como Embarazo Empático, y es usualmente experimentado por los esposos de mujeres embarazadas. El término Couvade proviene de la palabra francesa: couvee, la cual significa 'incubar'; y los doctores aún hoy siguen debatiendo acerca de si este síndrome es psicosomático o si es una condición mecánica.