Como evitar los celos de los hermanos pequeños
Escrito por Mariaisabel Alcarraz
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Miércoles, 06 de Mayo de 2009 08:00
Consejos ![]() En su ausencia, debe atender a la casa alguien a quien el niño quiera, como la abuela, una tía, una prima, y si esto no es posible, deberán traer a casa unos días antes a la persona que se vaya a conociendo con sus hijos. Algunas Recomendaciones- El hermanito necesita más tiempo: debemos explicarle por qué pasamos más tiempo con el hermanito recién nacido. Los bebés no saben hacer prácticamente nada y necesitan de personas que satisfagan sus necesidades. Podemos sentarnos con él a ver fotos o vídeos suyas de cuando era un bebé y hablar sobre ello.- Paciencia: el nuevo hermanito no ha venido a sustituirle, sino a vivir con todos ellos. Cuando sea un poco mayor podrán jugar juntos y pasar ratos increíbles. - Hablarle de lo bien que lo pasábamos con nuestros hermanos y/o amigos e incluso decirle que había momentos en que también nos fastidiaba que mamá no pudiera estar con nosotros por estar con nuestro hermano pequeño es una buena manera de que vea que nosotros también lo hemos vivido y que entendemos en qué situación se encuentra y cómo se siente. - Dedicarle tiempo: todos los días tendríamos que buscar un hueco para hacer con él lo que prefiera sin que esté el bebé con nosotros. - Prestarle atención: cuando nos cuente qué le ha pasado en la escuela, cuando nos cante una canción, cuando nos enseñe un dibujo. Necesita que compartamos sus ilusiones con él, hagámoslo. Cuando los niños van creciendoCuando los niños están creciendo, los celos pueden acrecentarse (o las malas sensaciones), pueden seguir apareciendo tanto del mayor hacia el pequeño, como del pequeño hacia el mayor, por eso deberíamos tener en cuenta:- No compararlos: deberíamos evitar las referencias a lo bien que se porta el hermano o al seguir el ejemplo del otro. Incluso abstenernos de comentar delante de ellos el hecho de que uno aprenda más rápidamente que el otro o lo espabilado que es éste en comparación con el otro. - Cada uno su espacio: aunque tengan la misma habitación deberían sentir que tienen su propio espacio, tanto físico como social. Es bueno dedicarles algún tiempo por separado a cada uno de ellos. - Lo mío es mío y lo suyo es suyo: el deseo de compartir las cosas debe nacer de uno mismo. Los niños pequeños suelen tocar todo lo de los mayores. Si el mayor no desea que su hermano toque según que cosas debemos respetar su decisión (y viceversa); esa frase tan común: “déjale que tu hermano juegue con tus juguetes un rato” podemos sustituirlo por “tu hermano quiere jugar contigo o con alguna de tus cosas. ¿A qué crees que podríais jugar juntos o qué puedes dejarle para que juegue?”. IMAGEN: Henry Scott (Flickr) ![]() |
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