La lactancia materna es la alimentación con la leche de la madre. Es un alimento único que permite transmitir defensas de la madre al niño a la vez que fortalece el vÃnculo materno-filial. La OMS recomienda como imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de nacido. Se mantendrá, introduciendo alimentación complementaria (denominada beikost) lenta y progresivamente desde los seis meses. La Academia Americana de PediatrÃa (AAP) recomienda mantener la lactancia al menos durante el primer año. Según la OMS, deberÃa mantenerse la lactancia materna al menos en los dos primeros años de nacido, y continuarse a partir de esa edad, hasta que el niño o la madre decidan, sin que exista un lÃmite de tiempo. Se han descrito casos en los que se ha mantenido la lactancia hasta los nueve años.
Una intoxicación alimentaria es la manifestación clÃnica de toxicidad (intoxicación) consecuente a la exposición a sustancias tóxicas vehiculizadas por los alimentos tanto sólidos como lÃquidos. La intoxicación ocurre tras la ingestión de alimentos que están contaminados con sustancias orgánicas o inorgánicas perjudiciales para el organismo, tales como: venenos, toxinas, agentes biológicos patógenos, metales pesados, etc.
La fibra como elemento nutricional va mucho más allá de su poder para regular la función intestinal. Es la reina en la prevención de enfermedades. Investigaciones realizadas han demostrado que la fibra forma parte esencial de la nutrición humana.
Estas mujeres no son unas desagradecidas o unas malas madres sino que están experimentando una de las complicaciones más frecuentes del parto, la depresión posparto, un trastorno que todavÃa sufren en silencio un gran número de mujeres.
El cáncer de mama en menores de 35 años es una patologÃa rara, por lo que su asociación con el embarazo es infrecuente, estimándose una incidencia media de 1/3.000 partos. Durante la gestación representa el 1%-3% de todas las neoplasias de la mama, siendo la edad media de la gestante los 35 años.
El Ãndice de supervivencia global es mucho peor durante la gestación (20%-30%) que en la población general (50%), además las pacientes gestantes suelen tener ganglios positivos con mayor frecuencia en el momento del diagnóstico y probablemente el proceso ya ha metastatizado en el momento de iniciar el tratamiento, todo ello indica que el diagnóstico durante la gestación se realiza en estados más avanzados, y hace pensar, aunque ello no está confirmado, que la gestación acelera la evolución del proceso.