Niños con conducta de dictadores
Escrito por Mariaisabel Alcarraz
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Jueves, 05 de Marzo de 2009 17:04
El hecho de mandar en exceso es normal durante un periodo de la vida de nuestros hijos. Pero es importante evitar que esta conducta se haga frecuente, para prevenir problemas de relación con sus compañeros. Si tu hijo es pequeño (aproximadamente menor de seis años) y no para de dar órdenes a todo el mundo adoptando la postura y el tono de voz de un adulto, es probable que te parezca gracioso. Pero cuando el niño es mayor y continúa comportándose de esa manera, la situación ya no es tan cómica y es posible que empieces a darte cuenta del problema que supone para él en sus relaciones con los demás, ya que ningún amigo querrá jugar con él, a menos que encuentre un compañero que se deje mandar. Es común que nosotros los adultos pensemos que es una situación cómica y nos riamos cuando el niño adopta esta actitud. Pero no somos conscientes que, mirándole y riendo, lo que fomentamos es que cada vez mande más y a más gente, es decir, que aprenda y generalice este comportamiento. ¿Por qué?Porque estamos prestándole atención, y así potenciamos la actividad que está realizando el niño en aquel preciso momento. Además, si únicamente estamos por nuestro hijo cuando da órdenes y, en cambio, no lo hacemos cuando juega tranquilamente y comparte los juguetes con los demás, o cuando nos pide lo que desea de forma adecuada, todavía tendremos más probabilidades de que el niño se convierta en un pequeño mandón.Qué hacer cuando se nos enfrentanSi tu hijo te pide las cosas de forma incorrecta, no cumplas lo que te pide, hasta que lo diga bien dicho. Puedes decirle: "No te escucharé hasta que no me pidas correctamente lo que quieres. Tú sabes cómo hacerlo". Sigue con la actividad en la que estabas ocupado/a sin hacerle caso, hasta que te pida adecuadamente lo que desea.
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